LO MEJOR DEL CAMÍ DE CAVALLS. MENORCA

//LO MEJOR DEL CAMÍ DE CAVALLS. MENORCA

Queridos playólogos:

Hoy vengo con ganas de caminar y se me antoja hacerlo en Menorca. ¿Conocéis el Camí de Cavalls, el famoso camino de ronda que va de cala en cala recorriendo el litoral? Sí, el de los 185 km de recorrido en total… ¡Ese! Da igual que lo segmenten en veinte etapas, que los doce días de caminata no te los quita nadie.

Pero, tranquilo, que ya te selecciono yo las mejores etapas. ¡Apunta!

 

Caminos de ronda hay muchos, pero después de haber recorrido a pie todo el litoral peninsular e insular puedo aseguraros que ninguno es como el famoso Camí de Cavalls menorquín, la senda litoral más fotogénica que recorre todo el perímetro de la isla sin ninguna interrupción, sin principio ni final, para que todos podamos descubrir paso a paso la belleza natural, etnográfica e histórica de este hermoso pedazo de tierra emergido. Es el GR 223 y sus 185 km de camino junto al mar repartidos en veinte etapas de auténtico gozo (y de sacrificio, también).

 

Y ahora, la pregunta del millón: ¿De esas veinte, cuáles son las mejores?

Porque nadie te lo dice. Y menos aún en las oficinas de turismo. Pero yo sí que me mojo en mi guía de “Todas las playas de Menorca”, ya que trato en profundidad el Camí de Cavalls y puntúo personalmente cada uno de los tramos. Valoro, también, qué es lo mejor y lo peor de cada etapa, para que cada cual escoja la que más le convenga. Estos son mis dos tramos preferidos. A ver qué te parecen:

 

Costa Sur. Etapa 12. Cap d’Artrutx – Cala Turqueta (13,3 km, dificultad baja/media, 120 m de desnivel).

Mi puntuación personal: 9 (andando) y 6 (en bici).

 

Escojo esta etapa porque es una de las más hermosas a la par que livianas, ya que en la costa sur, en general, el Camí de Cavalls se vuelve un rompe piernas. Aunque son 13,3 km al completo se pueden hacer solo los 8 km más interesantes, entre Son Xoriguer y el Arenal de Son Saura. Puedes dejar el coche en esta última playa y hacer la ruta al contrario, hasta llegar a Cala’n Bosch, donde te resultará más fácil encontrar un taxi que te lleve de vuelta sino quieres caminar tanto.

La postal: Me quedo con la paleta de colores que derrocha el mar, que se insinúa como cantos de sirena. Desde el sendero, al pie de los acantilados, se ven las aguas tan trasparentes y de colores tan sugerentes que apetece tirarse al vacío, así, como un suicida. Llévate el bañador, porque a tu paso te irás encontrando con la piscina natural de cala Parejals y su playa dentro de la cueva. ¡Otra en la que picas seguro! Al poco ya está cala Pardals y su curioso garaje para las barquitas, y un poco más adelante otras dos calitas más antes de llegar al playón del Arenal de Son Saura, que cuenta con dos de las mejores playas del sur de Menorca. Si quieres seguir sudando ve hacia es Talaier, otra perla maravillosa. De ahí hacia la Top Model más mediática, cala Turqueta, te queda un trecho que gana altura tanto como se van perdiendo las fuerzas.

Costa Norte. Etapa 2. Es Grau – Favaritx (8,6 km, dificultad media/baja, 250 m de desnivel):

Mi puntuación personal: 9 (andando) y 7 (en bici).

 

Esta etapa del Camí de Cavalls es recomendable para hacer incluso con los niños, ya que recorre lo mejor del Parc Natural de s’Albufera de es Grau antes de llegar al Far de Favàritx, uno de los enclaves más interesantes de Menorca, no sin antes haber pasado frente a la Illa d’en Colom y junto a alguna de las playas más hermosas y apetecibles de toda la isla, e incluso junto a una antigua torre de vigilancia, un yacimiento arqueológico, tradicionales casetes de vorera y hasta rebaños de vacas en semilibertad.

La postal:

Imagina: mi estampa preferida del norte, una de mis postales preferidas, es la de ver la cala Presili abrazada por el apuesto faro de Favàritx. Son como una pareja de revista con dos colores de piel muy diferentes: uno blanco y otro plomizo, el de la arena de la playa y el de las piedras del cabo. Y de la playa… ¿qué podría yo decirte? ¿Y de las dunas…? ¿Y de la nada…? Pues que no hay nada a su alrededor que evidencie la presencia humana. Nada que no sea ese afilado entrante rocoso coronado por una torreta vestida de presidiario en el terreno más extraño que jamás haya pisado el hombre. Al menos en la tierra. Porque el paisaje –con esas piedras negroides, las rocas plomizas y el suelo tan desnudo– bien parece una estampa lunar. Yo diría que es casi extraterrestre. Uno de esos lugares a los que hay que ir al menos una vez en la vida. Un amor platónico. Una locura sin cura.

 

¿Sabes cuál es el origen del Camí de Cavalls?

            El Camí de Cavalls se diseñó originariamente para comunicar entre sí las torres de vigilancia, los fuertes y los cañones que había diseminados (y que aún se siguen conservando) a lo largo de toda la costa de Menorca para defender la isla de posibles ataques enemigos.

Había que facilitar el transporte de la tropa y la artillería, y en aquellos tiempos todo se llevaba a lomos de los caballos. De ahí el nombre de camino de los caballos.

Como posible nacimiento del camino se baraja la fecha cercana al año 1330, en tiempos del rey Jaume II, cuando se dictaminó que había que mantener un caballo armado para la defensa de la isla. Pasaron los siglos y tanto los ingleses como los franceses, durante sus sucesivos periodos de dominación, lo fueron ampliando y manteniendo, tanto para su uso defensivo como civil.

Pero durante los últimos años del siglo pasado el camino se fue perdiendo en el olvido, y no fue hasta el año 2010 cuando fue reacondicionado y equipado con decenas de escaleras y barandillas de madera, más de 1.000 estacas indicadoras y más de 100 bonitas barreras de piedra marés y madera para que no se escape el ganado.

2017-09-01T15:21:59+00:00 septiembre 1st, 2017|PLAYOLOGIA|0 Comments

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