¿Quieres saber por qué son tan cristalinas sus aguas?

Las aguas de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera son de una transparencia paradisíaca, y los colores que adquieren (toda una extensa gama de azules, desde el más oscuro y profundo al turquesa más luminoso) nada tienen que envidiar a las de la Riviera Maya.

Y si no me crees fíjate en las aguas de esta playa menorquina.

El fenómeno físico que lo explica todo:

La absorción luminosa.

Cuando un haz de luz blanca (en este caso la del sol) penetra en un medio material de mayor densidad que el aire (como es el agua del mar) parte de la energía luminosa se transforma en calórica (por eso se calienta el mar cuando aprieta el sol) y las diferentes longitudes de onda van siendo absorbidas paulatinamente. Las primeras en desvanecerse corresponden a las del color rojo, seguidas del amarillo, el verde y el azul, que es la última en desaparecer. Cuando ya no queda ninguna solo se ve el color negro, que equivale a la ausencia de luz.

Si aplicamos este principio a la luz del sol que penetra en las aguas, se sabe que la luz va perdiendo parte de estas longitudes de onda a medida que desciende hasta llegar al fondo, donde se refleja tanto mejor cuanto más arenoso y reflectante sea el sedimento. Si durante esta trayectoria la luz se encuentra con partículas en suspensión (plancton, limos, etc.) antes perderá su intensidad luminosa, y antes se oscurecerán las aguas.

Un pequeño detalle 😉 : ¿sabías que los peces que se ve cuando haces submarinismo (a 30 m de profundidad o más) son todos de colores oscuros y azulados? Necesitas una linterna o la luz de un flash para admirar toda su belleza. Esos colores tan bonitos que ves en las fotos del National Geographic solo se pueden ver cuando se los ilumina con un flash o un foco (o cuando se toman a muy poca distancia de la superficie), porque esa luz blanca, al estar a tan poca distancia del pez, no pierde apenas longitudes de onda.

Para que me entiendas: si iluminas una habitación oscura con una luz azul todo se verá azul, ¿verdad?. Pues eso es lo que pasa en el fondo del mar, que solo llega luz azul. En cambio, si lo iluminamos con luz blanca se podrán ver todos los colores que pueda reflejar.

Aplicando esta teoría a la realidad:

Esas aguas de color turquesa tan espectulares se deben principalmente a estos tres factores:

a) La transparencia de las aguas:

Las aguas que bañan las Islas Baleares en general son muy trasparentes por la escasez de sedimentos en suspensión, nutrientes y plancton, lo que facilita la entrada de la luz. Por sus características geomorfológicas y climatológicas, en las islas apenas hay torrenteras ni ríos que viertan sedimentos al mar, de ahí esa escasez de partículas en suspensión. Un caso extremo es el de Formentera, cuyas aguas se cuentan entre las más trasparentes de todo el Mediterráneo.

b) Los fondos de arena blanca:

Las calas de arena blanca y poca profundidad son muy habituales en las Islas Baleares. Esa arena blanca fundamentalmente conchífera hace de espejo que refleja la luz que pasa fácilmente a través de un agua tan cristalina.

c) La intensidad luminosa:

Todos sabemos que la radiación solar en el Mediterráneo es muy superior a otras zonas de nuestro país, y comparable a determinadas zonas del Caribe. Será por luz… 😉

Comparando:

Las aguas del Océano Atlántico o del Mar Cantábrico son, en general, más oscuras y de colores que tienden más al esmeralda, debido principalmente a la gran abundancia de partículas en suspensión (plancton, sedimentos, etc.). Esa oscuridad es, en parte, lo que permite una mayor producción pesquera. Los peces en el Mediterráneo tienen, en general, bastante menos que comer.

Cómo disfrutar al máximo de esos colores tan impresionantes:

Siempre me dicen lo mismo: ¡los colores del agua en tus fotos son irreales! O… ¡eso es todo photoshop!. PUES NO. Te digo yo que no.

No es cosa del phostoshop. Lo que uso es un filtro polarizador (el mejor, que no todos son iguales) que elimina los reflejos del agua y permite ver su verdadera coloración. Eso y saber esperar al mejor momento del día (y al mejor de los días). La luz en el Mediterráneo no es siempre perfecta para hacer mis fotos. Que haya un cielo azul no quiere decir que vayan a salir las fotos siempre igual de trasparentes y nítidas. A menudo espero durante meses para conseguir mis mejores fotos aéreas. Y cuando llega el día… ¡despegando que es gerundio! Me cojo la avioneta y vuelo todo lo que me permite su autonomía. ¡Hay que aprovechar esa luz!

Así que ya lo sabes, usa un filtro polarizador en tu cámara o ponte unas buenas gafas de sol polarizadas. A medio día es cuando más se nota el efecto. Eso y que la mar esté en calma, que no esté revuelta y un largo etcétera que me guardo como secreto profesional 😉 .

Aquí tienes las de Menorca:

Foto Playa del Aire Menorca